jueves, 25 de septiembre de 2008
Niña de ojos tristes
Niña de ojos tristes
Sonrisa escandalosa que despiertas mis sentidos
tu boca sucia revela una madre inexistente
que amorosa preservara de comentarios ajenos
con pañuelo humedecido .
Tu jugar en carne viva sin desparpajo ni culpa
me remonta a mis albores.
¡Pobre niña de ojos tristes!
Con tantos padrinos beatos dispuestos a darte calma.
En tu desdichada historia se predice tu albedrío
en silencio por las noches buscas un mejor pasado
donde padres protectores te abrazan hasta agotarte.
¡Pobre niña de ojos tristes!
Sobrados hermanos tienes sin tu piel y sin tu sangre,
fraternos del infortunio que anhelantes postergan
el cobijo maternal
Sonrisa escandalosa que despiertas mis sentidos
tu boca sucia revela una madre inexistente
que amorosa preservara de comentarios ajenos
con pañuelo humedecido .
Tu jugar en carne viva sin desparpajo ni culpa
me remonta a mis albores.
¡Pobre niña de ojos tristes!
Con tantos padrinos beatos dispuestos a darte calma.
En tu desdichada historia se predice tu albedrío
en silencio por las noches buscas un mejor pasado
donde padres protectores te abrazan hasta agotarte.
¡Pobre niña de ojos tristes!
Sobrados hermanos tienes sin tu piel y sin tu sangre,
fraternos del infortunio que anhelantes postergan
el cobijo maternal
miércoles, 24 de septiembre de 2008
DONDE LOS PAYASOS MUEREN...

Aquí el tiempo no transcurre, el clima es un enemigo al acecho que se esconde en cada esquina, imágenes tristes que reflejan la miseria son participes danzantes de una historia no contada, solo un oído fino…, una mirada sensible, percibe las palabras que nadie pronuncia, los gestos escondidos tras una mueca impuesta que gana más la divisa; una gorra de crochet descolorida, una desechada camisa hawaiana y unos ridículos shorts de algún comprador arrepentido, hayan sido quizás el punto de partida hoy soporte de vida inevitable, un globo, una moneda,
sonrisas ensayadas: mil (frente a un espejo roto).
En la noche helada con estrellas de testigo, encontrar el sueño
será el mayor reto, despertar y ver que esto es una verdad absoluta
Y soportarlo otro día.
martes, 23 de septiembre de 2008
Testigo del tiempo
Calle enraizada que duermes siestas ajenas,
en tus lentos movimientos se adivinan tus ausencias,
tan prolongadas que duelen, tan silenciosas que matan.
Tus árboles retorcidos, ciegos por feroces hiedras
que cubren todo a su paso, son participes de tiempo,
que injusto, pasa sin ser percibido.
Quien atrapa tu retrato lo lleva siempre guardado
en un rincón de su alma y lo llora como niño.
Tus casas vacías de risa hoy escuchan tus silencios
y descubren tu añoranza.
La penumbra que te envuelve con palomas de testigo
es hoy una fría tumba, que refleja caminantes.
Los justos
En los confines del ciclo se encuentran los justos
Aquellos que fingen ínfulas y derrochan ideales
de inalcanzable franqueza y cosmética estudiada.
Son leones en el circo y payaso de reunión
los mismos que surcan ríos jactanciosos
y silencian a zancazos a los débiles leídos
Es por ellos que el cosmos tiene su lugar exacto
y gracias a sus osadías el hirsuto cielo
ha encontrado el camino
En el arte abstracto son profetas en su tierra
y les vibra el asfalto en conferencia nómada
Militantes de lo exótico y devotos del ridículo
Son lógicos espectadores
delegados y asistentes
en los principios del mundo son testigos principales
los primeros, necesarios
Ecuánimes e idealistas.
Aquellos que fingen ínfulas y derrochan ideales
de inalcanzable franqueza y cosmética estudiada.
Son leones en el circo y payaso de reunión
los mismos que surcan ríos jactanciosos
y silencian a zancazos a los débiles leídos
Es por ellos que el cosmos tiene su lugar exacto
y gracias a sus osadías el hirsuto cielo
ha encontrado el camino
En el arte abstracto son profetas en su tierra
y les vibra el asfalto en conferencia nómada
Militantes de lo exótico y devotos del ridículo
Son lógicos espectadores
delegados y asistentes
en los principios del mundo son testigos principales
los primeros, necesarios
Ecuánimes e idealistas.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Los olvidados
Al final del camino se hallan postergados
aquellos que abatidos recuerdan alborozos.
En tiempos de tintes florecidos
desnudos en alma al filo híspido,
descienden resignados con premura,
talón ensangrentado,
a cruel despeñadero de infortunios.
Hambrientos en cuerpo y en espíritu
soportan asperezas.
engullidos por el tajo irresistible
de tantas cabeceras desalmadas.
Sea acaso un dios compasivo
quien reciba satisfecho en su regazo
sombras laceradas de desdicha
que abandonan y se acunan indefensas
en protectores brazos del vacío.
Al final del camino se hallan postergados
aquellos que abatidos recuerdan alborozos.
En tiempos de tintes florecidos
desnudos en alma al filo híspido,
descienden resignados con premura,
talón ensangrentado,
a cruel despeñadero de infortunios.
Hambrientos en cuerpo y en espíritu
soportan asperezas.
engullidos por el tajo irresistible
de tantas cabeceras desalmadas.
Sea acaso un dios compasivo
quien reciba satisfecho en su regazo
sombras laceradas de desdicha
que abandonan y se acunan indefensas
en protectores brazos del vacío.
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